Flexibilidad universitaria

Flexibilidad universitaria

17 de octubre de 2025.

Autor: Daniel López Stefoni

Hace 20 años el intelectual argentino Luis Jalfen señaló respecto a la recurrente discusión sobre el financiamiento de las universidades: “Reducir la problemática universitaria al tema socio-económico (presupuestos, sueldos docentes, matrículas, acceso a los sectores más pobres) es desconocer que el nudo que hay que desatar pasa por la flexibilización”. Aplicado este juicio a la situación actual de las universidades nacionales, es posible establecer un listado de temas en los que la falta de flexibilización influye en los costos, pero sobre todo en la efectividad, pertinencia y calidad. Entre otros:- el uso irrestricto del diseño organizacional burocrático de responsabilidades únicas, predominio de relaciones verticales fuertemente normadas, con baja integración, a pesar de ser un tipo de estructura concebida para contextos estables; - frondosidad de unidades y subunidades en todos los niveles organizacionales con altas dotaciones funcionarias y repetición de funciones; - incremento de estructuras relativas a aspectos no directamente vinculados a las tareas centrales de las universidad como institución, indicando que cualquier tarea solo puede desarrollarse a través de nuevos componentes de la estructura internas y con normativas rígidas; - organización basada en carreras como “túneles” con un ingreso y una salida. El peso de las carreras en la organización responde al modelo de financiamiento institucional que estimula la oferta para recibir aportes del Estado a través de la demanda de los estudiantes; - estructura docente con pocas opciones de integración de disciplinas; - alto peso relativo de la micropolítica interna tanto en la estructura como en su funcionamiento; - planes de estudio rígidos y poco integrados, con exceso de asignaturas y de procesos curriculares integrados, centrados principalmente en la dotación docente; - dificultades de las carreras para adaptarse a cambios externos; - pocas opciones para cambios de carrera y  no reconocimiento de asignaturas aprobadas que no sea para la obtención del título profesional lo que determina que años de estudios no tengan ningún valor; - oferta de carreras con escasa relación con el mundo laboral, con consecuencias en la inserción y en la satisfacción de las necesidades laborales.

Todo lo anterior no identifica un patrón absoluto de todas las universidades o de una situación caótica del subsistema universitario, pero da cuenta de necesidades de cambios profundos, cada vez más necesarios.